Sé, que, cada palabra, tiene consecuencias. Pero sabes que cada silencio lo tendrá también.
Aunque dice el refran que las palabras se las lleva el viento, en realidad no es cierto. Hay palabras que se quedan resonando en nosotros durante años incluso algunas se quedan con nosotros para siempre.
Claro que tienen consecuencias y nos pueden marcar, pero los silencios, esos donde no hace falta pronunciar ni palabra, sean deliberados o no, también tienen consecuencias.
AL final incluso los silencios son acciones, aunque pasivas que tienen tanta importancia como las palabras aunque estas no se digan, marcan decisiones, distancias y una barrera personal la cual es muy complicado de saltar cuando se origina.
Cuídate de una palabra, mal dicha, o mal elegida, pero cuídate también de no menospreciar los silencios ellos son tan determinantes como cada palabra.
© copyright | José Luis Vaquero







