Solo la prosa y el verso podrán salvarte de la crueldad del universo… En este mundo hostil, donde la crueldad campa a sus anchas, solo la prosa y el verso tejen un refugio contra la tempestad del universo.
Las palabras, interpretadas como bálsamo sanador, alivian las heridas del alma y tejen un manto de esperanza sobre la oscuridad y con los versos, dibujamos un universo paralelo, donde la belleza y la bondad reinan sin oposición de una forma casi natural.
¿Qué nos hace humanos? Una pregunta que ha intrigado a filósofos y científicos durante siglos. Somos seres complejos, capaces de grandes hazañas y terribles atrocidades. Amamos con pasión y odiamos con ferocidad. Creamos obras de arte que nos elevan y destruimos nuestro propio planeta.
Somos una mezcla de contradicciones. Buscamos la paz, pero nos enzarzamos en guerras. Anhelamos la justicia, pero toleramos la desigualdad. Aspiramos a la libertad, pero nos sometemos a la tiranía.
Somos capaces de lo mejor y lo peor. Podemos ser héroes o villanos, ángeles o demonios. Todo está dentro de nosotros, a la espera de ser despertado.
¿Qué nos deparará el futuro? Solo el tiempo lo dirá. Pero una cosa es segura: la humanidad seguirá siendo un enigma fascinante y desconcertante.
Pero cuando pienso que… Solo la prosa y el verso podrán salvarte de la crueldad del universo… recapacito y veo… Las cosas más incomprensibles de la humanidad:
- Nuestra capacidad para la violencia: A pesar de nuestra inteligencia, somos capaces de infligir un dolor y sufrimiento inimaginables a nuestros semejantes.
- Nuestra capacidad para la crueldad: No solo somos violentos, sino que también podemos ser crueles y sádicos, incluso con aquellos que amamos.
- Nuestra capacidad para la autodestrucción: A pesar de saber que nos estamos haciendo daño, seguimos tomando decisiones que nos perjudican a nosotros mismos y a nuestro planeta.
- Nuestra capacidad para la irracionalidad: A menudo nos dejamos llevar por nuestras emociones y tomamos decisiones que no tienen sentido lógico.
- Nuestra capacidad para la negación: Podemos negar la realidad incluso cuando está ante nuestros ojos.
La humanidad es un misterio sin resolver. Somos una fuente de asombro y fascinación, pero también de miedo y repulsión. Somos una obra en progreso, un experimento en curso. Solo el tiempo dirá si finalmente lograremos alcanzar nuestro máximo potencial o si sucumbiremos a nuestros propios defectos.
Solo el tiempo dirá si finalmente lograremos alcanzar nuestro máximo potencial o si sucumbiremos a nuestros propios defectos… paradojas del detino, defectos creados por la misma vida, quizás un desatino universal.
© copyrigth | Jose Luis Vaquero.







