Lo opuesto y lo inverso dos formas de ver lo mismo de forma diferente. Resultando un enfrentamiento o un compromiso en función de su antagonismo y capacidad de comunicación.
Pero ¿Qué es real y que es ficticio? ¿Quién es el cuerdo y quien es el que no ve más allá de su propio y personal compromiso?.
La realidad es que la forma de interpretar siempre vendrá dada de nuestras propias experiencias personales, nuestro momento emocional, por lo que si no eres capaz de enfatizar y ponerte en el lugar del otro puede que siempre estés equivocado y no llegues a ningún termino con el que te puedas aclarar.
Quizás el termino más equivocado es el que no se plantea siquiera darles la vuelta a las cosas, mirar desde otro Angulo para tratar de comprender el concepto del otro y preferimos anclarnos en nuestra forma particular e infectada por nuestras formas acostumbradas de vivir o de pensar.
Dar la razón a otra persona cuando la lleva o al menos concederle la posibilidad de la duda de que nosotros mismos podemos estar equivocados, es en parte no desautorizar su forma de ver sino darle cabida en nuestro concepto como algo que aún no creyendo en ello podría ser.
Se que ser reflexivo es un trabajo constante que a veces puede llegar a agotar, pero si queremos entendernos con los demás no hay otro modo. Trabajar en la comunicación.
© copyright | José Luis Vaquero







