Soy consciente de que no hay tiempos perdidos es una inversion en valores… A menudo encuentro consuelo en la idea de que no hay tiempos perdidos, sino momentos que se pueden convertir en inversiones de valores y futuros personales en el silencio de la reflexión porque estos pueden influir mañana en mi propia vida. Cada experiencia, que compartimos en cualquier tipo de relación, por más difícil o placentera que sea, juega un papel importante en la formación de mis propios valores.
La noción de lo «personal» tiene un impacto importante en mí, porque tiene una conexión esencial con mi identidad y crecimiento emocional. Cada elección, cada rumbo, se convierte en un tejido complicado que forma la trama de mi ser, como persona y ser humano.
No hay tiempos perdidos es una inversión.
Esta es una forma de ver va más allá de la continuidad del tiempo como tal y para mi muestra que cada momento dedicado a lo importante, al autoconocimiento es como una inversión valiosa en la construcción de mi propia naturaleza.
Cuanto tengas tiempo, en el silencio de cuarto, en el baño, o miranto la televisión, planteatelo: no hay tiempos perdios es una inversión en valores y futuros.
© copyright | José Luis Vaquero







