A veces nos centramos tanto en otra persona que perdemos la perspectiva de nuestra propia vida y nos quedamos enganchados a ella, hasta el punto de no ver la realidad.
Cuando estamos en sus manos todo dependerá del tipo de persona que es, equilibrada, cercana, constructiva pero también nos quedamos expuestos a otros tipos de personalidades, manipuladoras, toxicas o simplemente que viven instalada en las eternas dudas personales: autoestima baja.
Una relación puede darnos la vida, pero pongámosle cuidado también puede ser una catástrofe emocional.
Por eso cuando me dijo: sé que no me vas a creer pero sobre escribiré esta historia con otra. Sabía lo que iba a suceder.
© copyright | José Luis Vaquero


