Sé, que no eres el centro del mundo, pero si eres parte de mi mundo, mi centro de gravedad…
No es fácil de encontrar y casi siempre llega de forma, imprevista, casual a nuestras vidas, pero cuando lo hace y se queda es la mejor forma de felicidad que conozco, porque hasta en los momentos más duro tienes tu tabla de salvación a quien poderte asir para a buen puerto llegar, y con quien disfrutar cada momento de alegría que la vida nos pueda dar.
Es bonito tener algo a sí, si lo tienes, si te llega, cuídalo sin duda es un regalo de la vida.
Por eso se, que no eres el centro del mundo, pero si eres mi centro de gravedad.
© copyright | José Luis Vaquero


