Ir al contenido
Salfueradeti.es
  • Inicio
  • Lo + Nuevo
  • Post Cortos
  • Comprar Libro
  • Categorias
    • Románticas
    • Desamor
    • Nostálgicas
    • Reflexiones
    • Filosofía
    • Poesía
    • Crecimiento Personal
      • Autoayuda
      • Autoestima
    • Oliver VM
    • Todas las Publicaciones
  • Videos
  • Blog
    • Psiocología
    • Salud
  • Contacto
  • Mi cuenta
  • Política de Privacidad
  • Política de Cookies
Reflexiones y frases motivadoras. Aprende a reconocer e interpretar las emociones. Filosofía, Psicología, poesía asertiva, gestión emocional.
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors
post
product
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors
post
product
Cerrar Sesión
  • Salfueradeti
  • marzo 17, 2025
Laura y Daniel se sentaron en el sofá, cada uno en un extremo, como si el espacio entre ellos fuera un océano imposible de cruzar. La televisión estaba encendida, pero ninguno prestaba atención. Era solo un ruido de fondo, una excusa para no hablar, para no enfrentar lo que realmente importaba. Habían pasado años perfeccionando el arte de fingir. Laura sonreía cuando Daniel llegaba tarde a casa, diciendo que no importaba, que entendía. Daniel, por su parte, elogiaba la cena incluso cuando estaba fría, como si no notara el vacío que crecía entre ellos. Ambos habían aprendido a disfrazar el dolor, a convertirlo en algo presentable, algo que no hiciera ruido. Pero el silencio, ese compañero constante, era más elocuente que cualquier palabra. A veces, Laura miraba a Daniel de reojo y se preguntaba cuándo habían dejado de verse. No físicamente, sino realmente. Él estaba allí, pero era como si hubiera desaparecido detrás de una pared de gestos automáticos y respuestas prefabricadas. Y Daniel, por su parte, sentía que Laura era un cuadro colgado en la pared: hermoso, pero estático, sin vida propia. Una noche, después de una cena en silencio, Laura rompió el pacto no escrito. —¿Te das cuenta de que ya no nos miramos? —preguntó, con una voz que sonó más frágil de lo que esperaba. Daniel la miró, sorprendido, como si hubiera despertado de un sueño. —¿Qué quieres decir? —preguntó, aunque en el fondo sabía la respuesta. —Quiero decir que nos hemos vuelto expertos en disfrazar lo que duele —respondió Laura, con lágrimas en los ojos—. Pero no puedo seguir fingiendo que esto está bien. Daniel bajó la mirada, sintiendo el peso de las palabras de Laura. Sabía que tenía razón. Habían convertido su relación en una obra de teatro, donde cada uno interpretaba un papel para evitar el conflicto. Pero el conflicto, aunque doloroso, era real. Y lo real, aunque imperfecto, era lo único que podía salvarlos. —Tal vez —dijo Daniel, con una voz temblorosa— hemos estado tan ocupados fingiendo que no nos dimos cuenta de que nos estábamos perdiendo. Laura asintió, sintiendo que algo dentro de ella se desmoronaba, pero también se liberaba. Era como si, al fin, estuvieran quitándose las máscaras que los habían protegido, pero también los habían separado. Y así, en medio de la noche, con la televisión aún encendida pero ahora en completo silencio, Laura y Daniel comenzaron a hablar. No de lo que estaba bien, sino de lo que dolía. No de lo que esperaban, sino de lo que temían. Porque, al fin, habían entendido que disfrazar el dolor no lo hacía desaparecer, solo lo enterraba más profundo. Y que, a veces, la única manera de sanar es dejar que las heridas respiren, aunque duela. Al amanecer, el océano entre ellos seguía allí, pero ahora, al menos, estaban intentando cruzarlo juntos. Porque, aunque el arte de fingir los había mantenido a salvo, también los había alejado. Y era hora de aprender un nuevo arte: el de ser auténticos, incluso cuando duele.

Esta publicación puedes escucharla aquí

Nos volvimos expertos en disfrazar lo que duele.

«El Arte de Fingir de disfrazar lo que duele»

Laura y Daniel se sentaron en el sofá, cada uno en un extremo, como si el espacio entre ellos fuera un océano imposible de cruzar.

La televisión estaba encendida, pero ninguno prestaba atención. Era solo un ruido de fondo, una excusa para no hablar, para no enfrentar lo que realmente importaba.

Habían pasado años perfeccionando el arte de fingir. Laura sonreía cuando Daniel llegaba tarde a casa, diciendo que no importaba, que entendía.

Daniel, por su parte, elogiaba la cena incluso cuando estaba fría, como si no notara el vacío que crecía entre ellos. Ambos habían aprendido a disfrazar el dolor, a convertirlo en algo presentable, algo que no hiciera ruido.

Pero el silencio, ese compañero constante, era más elocuente que cualquier palabra.

A veces, Laura miraba a Daniel de reojo y se preguntaba cuándo habían dejado de verse. No físicamente, sino realmente.

Él estaba allí, pero era como si hubiera desaparecido detrás de una pared de gestos automáticos y respuestas prefabricadas.

Y Daniel, por su parte, sentía que Laura era un cuadro colgado en la pared: hermoso, pero estático, sin vida propia.

Una noche, después de una cena en silencio, Laura rompió el pacto no escrito.

—¿Te das cuenta de que ya no nos miramos? —preguntó, con una voz que sonó más frágil de lo que esperaba.

Daniel la miró, sorprendido, como si hubiera despertado de un sueño.

—¿Qué quieres decir? —preguntó, aunque en el fondo sabía la respuesta.

—Quiero decir que nos hemos vuelto expertos en disfrazar lo que duele —respondió Laura, con lágrimas en los ojos—. Pero no puedo seguir fingiendo que esto está bien.

Daniel bajó la mirada, sintiendo el peso de las palabras de Laura. Sabía que tenía razón. Habían convertido su relación en una obra de teatro, donde cada uno interpretaba un papel para evitar el conflicto.

Pero el conflicto, aunque doloroso, era real. Y lo real, aunque imperfecto, era lo único que podía salvarlos.

—Tal vez —dijo Daniel, con una voz temblorosa— hemos estado tan ocupados fingiendo que no nos dimos cuenta de que nos estábamos perdiendo.

Laura asintió, sintiendo que algo dentro de ella se desmoronaba, pero también se liberaba.

Era como si, al fin, estuvieran quitándose las máscaras que los habían protegido, pero también los habían separado.

Y así, en medio de la noche, con la televisión aún encendida pero ahora en completo silencio, Laura y Daniel comenzaron a hablar.

No de lo que estaba bien, sino de lo que dolía. No de lo que esperaban, sino de lo que temían.

Porque, al fin, habían entendido que disfrazar el dolor no lo hacía desaparecer, solo lo enterraba más profundo. Y que, a veces, la única manera de sanar es dejar que las heridas respiren, aunque duela.

Al amanecer, el océano entre ellos seguía allí, pero ahora, al menos, estaban intentando cruzarlo juntos.

Porque, aunque el arte de fingir los había mantenido a salvo, también los había alejado. Y era hora de aprender un nuevo arte: el de ser auténticos, incluso cuando duele.

©Jose Luis Vaquero

0 votos, promedio: 0,00 de 50 votos, promedio: 0,00 de 50 votos, promedio: 0,00 de 50 votos, promedio: 0,00 de 50 votos, promedio: 0,00 de 5 (0 votos, promedio: 0,00 de 5)
Tienes que registrarte como miembro para valorar esto.
Cargando...
Convierte tu post favorito en el mejor regalo para disfrutar
[imagenes_adaptativas tamanio_imagen1="90%" ruta_imagen1="https://salfueradeti.es/wp-content/uploads/2023/11/taza.jpeg" posicion="top: 24%; left:16%;" ancho_inicial="42%" ruta_imagen3= "mask-taza10.png"]
[ventana_emergente titulo_ventana="" producto_copia="12885" nombre_boton=" comprar "] [formulario_personalizado_desde_post titulo_personalizado="Taza" form_id="1" producto_copia="12885"] [/ventana_emergente]
[imagenes_adaptativas tamanio_imagen1="56%" ruta_imagen1="https://salfueradeti.es/wp-content/uploads/2023/12/fondo-movil3.png" posicion="top: 10%; left:4%;" ancho_inicial="47%" ruta_imagen3= ""]
[ventana_emergente titulo_ventana="" producto_copia="13011" nombre_boton=" comprar "] [formulario_personalizado_desde_post titulo_personalizado="fondo-movil" form_id="2" producto_copia="13011"] [/ventana_emergente]
[imagenes_adaptativas tamanio_imagen1="58%" ruta_imagen1="" posicion="top: 0%; left:0%;" ancho_inicial="58%" ruta_imagen3= "mask-puzzle2.png"]
[ventana_emergente titulo_ventana="" producto_copia="13013" nombre_boton=" comprar "] [formulario_personalizado_desde_post titulo_personalizado="puzzle" form_id="3" producto_copia="13013"] [/ventana_emergente]
Cargando....
Salfueradeti

Si no buscas la solución…

Si te centras demasiado en el problema no serás capaz de ver la solución. Cuando pierdes la calma, cuando no ves más allá de tu desilusión, cuando te quedas en el daño, desenfocas la cuestión. Te haces parte del problema no de la solución. Por eso si no buscas la...
Salfueradeti

¿Eres capaz de ver la realidad..?

Si acaso no entendiste que en mi tempestad tu eres mi calma y.. te asustas cuando me ves zozobrar con cada andanada.. a pesar de todo no me vayas a soltar te necesito para permanecer a puerto a marrada y.. ser tu quien me muestre con calma cuál es la...
a veces la mejor terapia es darse tiempo a uno mismo salfueradeto.es poesia asertiva reflexiones filosofia psicologia resiliencia
Salfueradeti

La mejor terapia es darse tiempo a uno mismo

Cuando nuestro mar no está en calma, cuando la tormenta se la ve llegar, cuando el universo parece que en contra de nosotros, clama o  busca venganza y las cosas parecen que son imposibles de soportar.. A veces, la mejor terapia es darse tiempo a uno mismo, quizás si lo...
Salfueradeti

¿Cómo te defines?

  Hay personas que son como las emociones, hojas sin espinas. Y sin saber porque, a veces se convierten en espinas sin hojas. Se difuminan en el placer sin llegar a comprender cual es el cambio que las origina. Déjame saber qué clase de hoja tú portas para poder entender...
Salfueradeti

“Que importa más lo que tienes o lo que quieres?”

Hay  quien teniéndolo todo se empeña y solo echa de menos aquello que no pudo conseguir. Eternos inconformistas, insaciables, complejos para convivir y un tanto emocionalmente inestable, pues si no valoras lo que tienes pierdes la perspectiva de lo que puedes conseguir Para ellos es más importante el quiero que...
Te dí lo que soy no sabría darte más
Salfueradeti

Te dí lo que soy no sabría darte más…

Te dí lo que soy no sabría darte más… Discúlpame por amarte, por dedicarte mi tiempo y mis cinco sentidos. Perdona por no ser capaz de llegar hasta el fondo de tu alma, a pesar de querer habitar allí con todas mis ganas y navegar en ti con los vientos...
Salfueradeti

Lo tuyo es una locura que lo cura todo

Eres.. mi tiempo más querido el pan para el mendigo la flor en el campo perdido el rio que nace de la nada casi sin sentido la luz del alba cuando abro los ojos y.. me siento dormido la estrella en la noche que.. deslumbra que me guía en cada...
Salfueradeti

A veces solo necesito un abrazo que me salve de mi derrota

A veces solo necesito un abrazo, una mirada cómplice, un beso que, me salve de mi derrota que me  rescate de la tormenta, hasta encontrar las fuerzas, la energía, para enfrentarme a otra.   Si te necesito... ¿ estarás ahí?.   © copyrigth | José Luis Vaquero  
Salfueradeti

Contigo es diferente…

¿Qué por qué contigo es diferente? Porque contigo pude elegir ser yo, y no lo que de mi espera la gente.       © copyright | José Luis Vaquero Editado por: Salfueradeti.com
Salfueradeti

“Como es tu mundo..?”

El mundo incluso el universo es una locura, quizás.. un caos.. por qué te empeñas en ponerle orden y.. darle cordura a todo? Hay espacios vacíos personales más grandes  que universos completos   © copyrigth |Jose Luis Vaquero
Me gustan esos abrazos en los que, se te cierran los ojos.
Salfueradeti

Me gustan esos abrazos en los que, se te cierran los ojos.

Abrazos, me gustan abrazame y déjame ver como siento... Abrázame. Quiero saber qué efecto se produce en mí cuando te tengo entre mis brazos. Abrazos que hacen sentir cómodo, que te llenan de energía, quizás de enojo. Quiero saber a qué huele tu hombro: a descanso, a fortaleza, a energía...
Salfueradeti

Cuídate de las guerras… emocionales

Cuídate de las guerras, pues hay guerras emocionales que aun ganando se pierde, siempre hay opciones y si puedes mejor pasar. Todo lo que dices, haces o piensas y lo sacas de tu pensamiento cuando lo expresas siempre tendrá consecuencias, para bien o para mal.   © copyrigth | José...
Salfueradeti

Estoy cerrado por reformas…

Cerrado por reformas. Estoy en reconstrucción. Deja tu mensaje escrito, te atenderé cuando de nuevo pueda ser yo…     © copyright | José Luis Vaquero Editado por: Salfueradeti.com
Salfueradeti

Sé que a veces soy preso de mis propios pensamientos

Sé que a veces soy preso de mis propios pensamientos, de esos momentos que me ponen en duda, que me hacen pensar mas en lo que espero que en lo que soy o en lo que tengo. Que a menudo se vuelven contra mí, aun sin podernos entender ni entenderlos…....
Salfueradeti

No sé por qué nací o cuando me iré pero sé que…

No sé por qué nací o si elegí nacer, no tengo la más mínima idea de cómo ni cuando me iré. Lo que, si sé, lo que tengo claro es que este tiempo llamado vida me pertenece solo a mí, es mío y lo usaré para sentirme vivo, para sentirme...
Salfueradeti

A veces nos comportamos como…

No es fácil, losé.. A veces nos comportamos como verdaderos elefantes entrando en una cacharrería, las emociones son más sensibles, quebradizas y delicadas que el propio cristal. Si te ofendí con mi forma de expresarme, discúlpame, solo trataba de protegerme para que no pudieras hacerme daño y de ese modo...
Si me fijé en ti por aquello de la singularidad
Salfueradeti

Si, me fijé en ti por aquello de la singularidad.

Si me fijé en ti por aquello de la singularidad y al cabo del tiempo me di cuenta de que solo eras un error más para añadir a mi lista, esa que cada vez es más grande sin poderlo evitar, fruto de mis malas elecciones o porque el universo no...
Salfueradeti

“ Dime los has vivido alguna vez..?”

Hay silencios que hablan más que las palabras, los conoces bien, a veces suceden cuando sientes, cuando amas o.. cuando por decepción o por miedo callas. © copyright | Sebastián Alonso Ojeda  
Y el tiempo pasó como un suspiro, leyendo en ti, dándole sentido. Y el tiempo pasó como un suspiro, leyendo en ti, dándole sentido.
Salfueradeti

Y el tiempo pasó como un suspiro, leyendo en ti, dándole sentido.

Y así, sin darnos cuenta, el tiempo pasó como un suspiro, mientras me sumergía en tu esencia, encontrando significado en cada pensamiento, en cada sueño, en cada momento vivido. Contigo, descubrí un nuevo mundo, aprendiendo y creciendo a tu lado, compartiendo cada instante como si fuera una melodía que solo...
Dicen que... nadie cambia de la noche a la mañana, pero yo... me levanté un día y me dije: ya, no más
Salfueradeti

Dicen que… nadie cambia de la noche a la mañana, pero

Dicen que... nadie cambia de la noche a la mañana, pero yo... me levanté un día y me dije: ya, no más !!!! y no he vuelto a ser la misma... ¿Alguna vez has sentido que necesitas un cambio radical en tu vida? A veces, un simple pensamiento, una frase...
  • Todas las publicaciones
  • Autoayuda
  • Reflexiones
  • Poemas reflexivos
  • Amar sin mas
  • Desamor
  • Blog
  • Registrate
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • Términos y condiciones
  • Política envíos devoluciones, cancelación de pedidos
  • Contacto