¿Te ha pasado alguna vez que las cosas más increíbles suelen ser ciertas y las más reales, meras historias apenas casi sin interés?
Cuando lo real se vuelve costumbre mundana, parece perder interés, quizás por ser habitual, cada día lo mismo. La mente nos traiciona y, a la vez, busca esa chispa que la haga despertar el interés, mantenerla viva.
Quizás por ello, incluso cuando todo nos va bien, a veces nos aburrimos con facilidad, buscando otras alternativas y devaluando lo real, lo que tenemos cada día y tanto trabajo nos ha costado lograr.
Sepamos mantener esa chispa de vida para no caer en la tentación de seguir quimeras cuando lo que de verdad queremos y buscamos lo tenemos al lado, no está fuera.
© copyright | José Luis Vaquero







