Eres un tiempo pasado, pero no por eso serás fácilmente olvidado… Un compás perdido en una melodía olvidada. Guardada en un cajón relegada a la nada. Sin rima, sin voz, solo en pausa indefinida, eternamente perdida en la encrucijada de ser parte del todo o simplemente desaparecer esparcida en trozos de arena en cualquier playa.
Dejándose besar y abrazar solo cuando sube la marea y penetra hasta lo más profundo de su alma... Y se convierte en música por un instante mientras las aguas le abrazan.
Pero efímero como el viento de levante en la mañana. Baja la marea y se convierte de nuevo en nada… pero queda a la espera de convertirse de nuevo en balada cuando en el nuevo amanecer la marea venga a buscarla.
Eres un tiempo pasado, pero no por eso serás fácilmente olvidado. Te quedaste a habiatar por siempre en mi alma.
REFLEXIÓN:
Es una sensación de pérdida, nostalgia y efímera belleza. A través de la metáfora del compás perdido en una melodía olvidada, se evoca la imagen de algo que alguna vez tuvo un propósito y significado, pero que ahora está relegado al olvido y la nada.
Es un ciclo de pérdida y renacimiento. Aunque la melodía pueda estar perdida y olvidada en un momento dado, aún espera la oportunidad de convertirse en balada una vez más cuando la marea venga a buscarla en el nuevo amanecer.
Es una sensación de nostalgia, pérdida y efímera belleza, junto con la idea de un ciclo eterno de pérdida y renacimiento. Habla de la búsqueda de significado y belleza en medio de la transitoriedad y la incertidumbre de la vida.
© copyright | José Luis Vaquero.







