A veces pienso que
he construido todo
de la nada y nada es real.
Quizás todo está construido
sobre emociones, sensaciones
que no puedo controlar
ni predecir.
Está construido sobre arena
y cuando llegue el día que
se desplacen esos cimientos
que vuelva la normalidad
las emociones en mi cabeza
en mi interior,
sé cómo me llamarás.
Entonces seré: el que tubo todo
y todo lo perdió.
Me gusta la soledad en mí,
me recuerda que a pesar
de lo que fui, de lo que sentí
en el fondo,
no ha cambiado nada,
me sigo reconociendo,
sé quién soy, se quien fui,
no temo a lo que vendrá
a pesar de que,
ya no habites en mi.
Lo que sí, sé,
que fue real, lo que sentí
cuando habite en ti.
© copyrigth | José Luis Vaquero


