Hay decisiones que te pueden cambiar la vida. Una conversación contigo mismo es un viaje al centro de tu corazón sin tapujos, sin mentiras, de frente y, a veces, es todo lo que necesitas para recuperarte del daño causado, del daño infligido, del dolor que aportan a tu vida las equivocaciones propias o nacidas de la mala interpretación.
Y aunque a veces pueda parecer un callejón sin salida, es la mejor forma de arreglar cualquier situación: la intercomunicación e iteración con uno mismo. Esas conversaciones internas, que demasiado a menudo dejamos de lado, porque no nos gusta escuchar nuestro propio ruido. Pero es en esos momentos de honestidad con nosotros mismos donde encontramos la claridad y la fuerza para seguir adelante. Es el primer paso para sanar y crecer.
Si esa que demasiado a menudo dejamos de lado, porque no nos gusta escuchar nuestro propio ruido.
© copyrigth |José Luis Vaquero







