Hay un viejo proverbio que dice: “No te ocultes como una tortuga en su caparazón, eso no es vivir”.
Es lo que sucede demasiado a menudo con nuestras relaciones tanto personales como emocionales y poco a poco nos vamos abstrayendo hasta quedarnos fuera de la realidad.
Tenemos que tener en cuenta que cuando eso sucede la realidad es que privamos a nuestro entorno, personal, trabajo o emocional de lo que podemos aportar, nuestra sabiduría y experiencia personal.
Todos somos como ese condimento que le cambia el sabor a la comida y nuestra magia personal puede cambiar nuestro entorno.
Cuida tu salud mental, como cuidas tu cuerpo, tu mundo personal te lo agradecerá.
© José Luis Vaquero


