Un grano de arroz al caer no emite ningún sonido, es imperceptible, no hace “nada” de ruido, pero mil granos si emiten sonido, hacen ruido.
Si mil “nada” se convierten en algo, imagina tus pensamientos cuando te empujan a la repetición absurda con el mismo contenido. Poco a poco se te clava, se convierte en ruido.
Un mal pensamiento, una duda, un ¿por qué? no es “nada”, pero no permitas que la repetición lo convierta en mil pensamientos, pues casi sin darte cuenta, te dejaras influir por el ruido que causa.
Puedes imaginar un millón o tal vez ¿un billón de “nada”?
© José Luis Vaquero



