Cerré mis ojos para no ver
que todo estaba muriendo.
Tape mis oídos para
no escuchar a quien me lo decía.
Cubrí mi tacto
para no sentir que te perdía.
Bloquee mi mente
para no saber lo que sucedía.
Pero paso.. y.. hoy
veo más lejos que ayer,
oigo más gente que antes,
siento con más profundidad,
pienso con más claridad.
Al fin he comprendido que
en realidad la oscuridad
eras tú quien me la traías.
© José Luis Vaquero


