Permite que el viento se lleve lo que no necesitas en tu vida y la lluvia lo arrastre hasta que lo pierdas de vista, serás más libre que nunca.
Todos sabemos que es complicado soltar dejar ir aquello que nos ha llenado, que consideramos muy nuestro, sean personas emociones o sentimientos.
Cuando cargamos con algo en la vida ello conlleva un sentimiento de pertenencia o de identidad que se alía con nuestros miedos a perder algo que creemos intenso, importante.
Hasta el más amplio caos personal nos ata a personas hasta que el cansancio a través del tiempo te hace ver que no te valoran, cambiando nuestro hastío, por egoísmo. Lo cual minara nuestra salud emocional.
En demasiadas personas es común pensar que sino aguantamos un poco más, ciertas situaciones estaremos fracasando. Y ese pensamiento está fundamentado en nuestros miedos a enfrentarnos al vacío temporal de la relación y por ello a la perdida.
Pero la realidad es que la libertad emocional no es otra cosa que la decisión personal de soltar, vaciar nuestra mochila poco a poco para hacernos menos mal y poder ver nuestra realidad real. Deshacernos de los sentimientos, emociones y personas toxicas en ese proceso es más que conveniente una necesidad para adquirir o sentirnos más próximos a la normalidad, haciéndonos dueños de nuestra vida en tiempo real.
Conviene recordar que: no es más fuerte el que más soporta si no el que es capaz de soltar más de aquello que le hace mal. No lo deberías de olvidar.
© copyright | José Luis Vaquero







