No esperes demasiado..
En esa lucha que hay en mí, casi sin darme cuenta, poco a poco, la vida se me fue huyendo de la soledad..
Y comprendí ahora que esta llegando a su final, lo importante que es aprender a vivir, a disfrutar de todo aquello que la vida nos regala en nuestro caminar.
No hay peor soledad que estar acompañado y no importar. Quedarse cuando te tendrías que marchar, solo te aporta sufrimiento, amargura y soldad.
No pierdas tu tiempo, tu primera y principal responsabilidad, es tu propia vida.
© copyrigth | José Luis Vaquero


