Y me vestí de tí,
tóme prestadas tus alas
y quise volar,
volver a vivir,
sin pensar en nada más
que en mí y… sufrí
el propio desengaño
al comprender que,
aunque parezca extraño
te necesito más de lo que
me gustaría admitir.
© copyright | José Luis Vaquero


