Lo sé, soy consciente de que solo somos dos personas queriendo lo mismo, aunque lo presentemos de formas diferentes. Quizás lo que puede hacer todo diferente es la comunicación, si eso se pierde, no tendremos nada a pesar de que nos podamos amar profundamente.
Querer lo mismo, desde la igualdad, sin necesidad de ser un referente, quizas sea la forma de lograr que lo conveniente, lo aprendido, lo necesario, se quede sin presión, con la aceptación que no duele pues es recibido sin obligación, sino por comprensión.
© copyright | José Luis Vaquero


