Sé selectiva, aunque puede parecer un poco presuntuoso, pero la realidad es que: no todo el mundo merece tu atención, ni tu comprensión.
A veces tratamos de llevar las relaciones en general hasta un punto algo absurdo, con un comportamiento basado en el uso y cumplimento de normas obsoletas, absurdas, caducas, en vez de en la reciprocidad.
Soportar en exceso ese formato de querer quedar bien o simplemente agradar de forma educada no siempre nos reporta tranquilidad a veces, solo sirve para irritarnos interiormente un poco más.
© copyright | José Luis Vaquero


