Nuestro desarrollo personal, cómo entendemos la vida, las cosas, es necesario cuadrar con las personas que deseamos convivir en cualquier ámbito y estrato social.
Conviene recordar que somos seres emocionales y esto no solo marcará con lo que nos queremos quedar, también será determinante en nuestros procesos al convivir e incluso sociabilizar.
La realidad es que nuestro mapa mental, nuestra programación es simplemente una serie de creencias y pensamientos que aceptamos como norma para fijar nuestra conducta en la vida.
Pero las creencias forman parte de un conjunto de pensamientos y las emocione que estos crean que son las que determinan las acciones que realizamos a corto, medio o largo plazo en nuestras vidas.
Pero te has parado a pensar que la mayor parte de lo que creemos, pensamos, sentimos y hacemos dependerá normalmente su calidad y dirección en función de ¿las preguntas que habitualmente nos hacemos?
Tendríamos que convertir esa actitud de preguntar en un arte pues la verdad es que dependiendo de la calidad de nuestras propias preguntas dependerá incluso nuestra forma de relacionarnos con los demás, nuestra autoestima e incluso nuestro equilibrio personal.
Preguntarte, cuestionarte de una forma consciente, son unas herramientas maravillosas para desarrollar nuestras habilidades sociales y por ende mejorar nuestra relación con los demás, pudiéndolas llevar hasta cualquier extremo que te propongas de profundidad personal.
Por eso la mejor actitud cuando las cosas, las relaciones no terminan de encajar seria:
No me voy a cuestionar cuál es tu forma de pensar sigo mi camino sin más.
© copyright | José Luis Vaquero







