No hay otoño sin hojas en el suelo, no hay verano sin sol, no hay ivierno sin frio, no hay primaveras sin amor.
Recuerda que no hay vida donde alguna vez no te visite la tristeza. La naturaleza con sus ciclos también nos recuerda que ha de haber de todo para una vida plena.
Nota la influencia del todo, porque todo nos influye, nos regenera hasta lo que no queremos, nos muestra caminos para no ser andados.
Siente como todo lo que te llega forma parte de lo que se queda. Cuida con lo que te rozas hay cosas que hacen daño y otras como el olor de las rosas penetra y te regenera.
No te des a cualquiera. Elige incluso admitiendo el error de la elección, porque tú eres quien decides desde que tienes consciencia que te forma, que se queda.
Y cuando notes que esto no sucede, deja el camino que llevas y abre nuevas metas. Tu tranquilidad, tu equilibrio personal, no permitas que esté en manos de cualquiera.
© copyright | José Luis Vaquero







