Mi destino es como el viento.. nadie sabe dónde va. Nadie lo puede cambiar.
Es preso del tiempo, de los avatares de la vida, de los procesos y quizás con todas esas personas que el azar, lo casual y el libre albedrío los consiga coexionar.
Y a veces colisionar… si colisionan para crear otra realidad, Pero ¿fue causa del destino o fruto de la causalidad?.
Casi prefiero pensar que el haberme encontrado contigo, fue por la atracción de nuestras energias que desde la distancia fueron capaces de conectar.
© copyrigth | José Luis Vaquero
