¿Sabes lo que quieres?
Ella es así, no quiere aquellos que la quieren. Prefiere querer a quien no la quiere. Es su forma de ser, su forma de ahorrar energía. Su forma de no comprometerse con nadie. Sabiendo que no causará daño, ni dolor, a quién pueda amarla de verdad, de corazón, por sus errores, por sus indecisiones, por su desequilibrio o por su inestabilidad emocional. Es su forma de elegir no hacer daño al no ser el centro de gravedad de alguien que le puede importar, más que a ella misma.
Cuando la observas, aparenta ser dura, fuerte, tenerlo todo controlado. Pero en el fondo su autoestima causa estragos en su mundo interior ese al que solo ella tiene acceso y para el resto del universo está vetado.
Se esfuerza en mantener su propia vida en un estado de letargo. Busca la rutina como refugio y sin embargo a veces esa misma rutina la empuja hacia sus propios abismos, causando tanto daño y desolación que todo pierde o cambia de valor, nublando su razón hasta el punto que puede subirte a la luna y en un instante hundirte en una profunda decepción.
La encantan los chicos malotes, se relaja no tiene que estar pendiente de lo que habla, puede decir, hacer o querer lo que quiera sin medir las palabras o las acciones sin temor hacer daño, sin importar que se lo hagan.
Ella es así, lo sé, es la forma que ha elegido para vivir, la falta de compromiso, la lejanía, el me gustas, pero mejor no.. Cada cual convive con sus propios demonios y a veces para guardar el equilibrio no hay nada mejor que reprimirlos no dejarlos escapar, no solo para que no te desequilibren a ti sino también para que no desequilibren a los demás.
Pero recuerda que conozco a muchos de ellos, hasta por su propio nombre, cuando quieras deshacerte de alguno no lo dudes, sabes cómo y dónde encontrarme te ayudare hacerlo.
© José Luis Vaquero







