La realidad es que el amor no puede causar daño al otro ni a uno mismo y si lo causa entonces no es amor, es otra cosa.
El amor no tiene que ser sacrificio, exclusivo, excluyente ni eterno. Si te dijeron lo contrario y lo creíste estas equivocado y fuera de juego en el amor.
Es cierto que el amor mal entendido no duele, es que mata. Sobre todo, aquellas personas que no manejan los filtros adecuados y tergiversan las emociones y el resultado de estas.
El amor puede ser de mil colores diferentes, pero ha de ser cómplice, alegría bienestar y disfrute mutuo incluso solo con la compañía. El amor no es perfecto, como todo en la vida tiene sus momentos sus pros sus contras, pero cuando hay entendimiento es el medio, el vehículo para desde la comprensión superar los malos malos entendidos o los momentos.
El amor también es respetar la intimidad del otro cuando la necesita, compartir cada uno de nuestros derechos como persona, respetar su área de privacidad, sus tiempos y sobre todo disfrutar de ese tiempo compartido que desde la libertad de cada uno hacen que sea posible las intimidades y los encuentros, a nivel fisico, animico o mental.







