Me rompí en pedazos tantas veces…
Que al mirar a tras el camino se ensombrece
y no puedo adivinar qué es lo que mañana
me viene o acontece…
Pero aun puedo respirar
y me parece que esta lucha
no acabara hasta el día que
me toque viajar sin destino
caminar entre sombras y luces
para aprender cual es el origen
humano o divino…
Y me empeño en desaprender,
pero a mi mente con insistencia llega
“Si lo que tengo no es mío quien me lo dio?
¿A quién le perteneceré?”
a quien hay que darle las gracias
¿al que nos dejó en la ignorancia al nacer?
¿Sin saber de dónde somos a donde vamos
o para que sirve todo aquello que sucede
en nuestro camino cada día cada atardecer?
Quizás más que gracias
le tendríamos que reprender
pues el fruto de su arrogancia
quizás fue permitirnos nacer…
© copyrigth | José Luis Vaquero







