No le tengas miedo al caos, ni al futuro le dijo la mariposa a la tortuga, yo antes era un gusano y mira en lo que me he convertido.
Así son las emociones, a veces parecen verdaderamente destructivas y cuando llega su momento son la base de la reconstrucción personal.
No son caídas, cada vez que caemos al suelo, son lecciones de vida, que en algún momento nos harán falta con toda seguridad.
Trátalas como se debe, con todo respeto, hasta las más negativas, pues siempre te enseñará más cualquiera de tus enemigos que los demás. Tendrás que aprender a defenderte de él y eso es lo que hace que todo, hasta lo negativo, se vuelva el mejor de los activos para avanzar.
© copyrigth | José Luis Vaquero


