El camino puede que sea largo,
pero en el encontré a tantos compañe@s de viaje
que me aportaron enseñanzas,
sabiduría y paz interior,
que calmaron mi sed de ser, de existir,
llenaron los rincones vacíos que hay en mí,
de saber, de sentir…
Otros me enseñaron la dureza del camino
de la vida y en cada caída aprendí
a luchar, a sobrevivir,
a defenderme de lo que me hace daño
y sobre todo a defenderme de mi mismo,
a tomar fuerza y a creer en mí…
© copyright | José Luis Vaquero


