Sé, que.. no eres el hombre perfecto que imaginaba y.. sé, que.. te quería más que te amaba.
Ahora me doy cuenta que añoro la persona que fui, cuando contigo estaba…
Fiel, cariñosa, cercana, siempre con la mano tendida por si te pudiera hacer falta, anteponiendo mi humanidad a cualquier otra necesidad o banalidad mal sana.
Aprendí a ser, a verme tal y como soy.
Ahora sé, que.. para lo que tenga que venir en mi vida, estoy preparada..
Te amé con desesperación hasta decir basta pero te alejaste tanto de mí que aprendí a caminar sin ti, ahora ya no me haces falta, sigue sin mí.
Solo me queda una reflexión que me maltrata… cúando la pasión se va… ¿ Qué queda…?
© copyright |José Luis Vaquero


