Me entristeció que dijeras adiós, mi corazón, ha había hecho planes contigo, y aunque para mí no fue lo mejor, espero que para ti si lo haya sido.
A veces decir adiós es el mejor revulsivo para comenzar de nuevo en otra calle, en otra ciudad en otro mundo de emociones, cambiando el estilo, esperando conseguir lo que no se ha conseguido, intimidad, emociones, ilusiones, calma, paz o haberse encontrado a uno mismo.
No te voy ni te puedo culpar por lo que pudo ser y no se ha podido, porque todo lo que tiene o llega a un final, no es mas que el principio del próximo camino.
© copyright | José Luis Vaquero


