Hay varios tipos de personas y entre ellos están los que se toman los problemas como retos y los que les gusta culpar a los demás de su propia falta de fuerza personal para enfrentarse a ellos.
A veces en la vida diaria esta que esta tan de moda de conseguirlo todo casi como si se apretara un botón nos olvidamos de trabajar nuestro musculo de la frustración que a la larga será el que nos saque de los apuros cuando nos cueste mucho o no alcancemos a conseguir lo que queremos en un espacio breve de tiempo. Por eso se hace tan necesario aprender a comportarnos frente a la frustración que no es otra cosa que aceptar la situación cuando no somos capaces de conseguir lo que queremos.
La realidad es que se podría decir que la tolerancia a la frustración es como un músculo que tiene que ejercitarse. Es sin duda unos de los aspectos más importantes para la construcción de una personalidad sana y coherente.
Una forma de aprender a convivir con la frustración es aprender a perder, si a perder, no me he vuelto loco, es una de las formas más rápidas y seguras para conseguirlo.
Por eso puedes pasarte toda tu vida culpándome de tus propios problemas y errores aunque tu no hayas movido ni un dedo por solucionarlos y ayudarte a ti mismo.
© copyright | José Luis Vaquero








