Porque todos
necesitamos el cariño
de los nuestros
para ser felices,
no te aísles en tu tristeza,
compártela con
los que te quieren
y déjate mimar.
De la misma forma,
cuando tengas
un poco de amor,
de fuerza personal
no dudes en repartir,
al compartirlo verás
cómo te sientes mucho mejor.
No ahorres en
besos y abrazos
porque son los mejores
impulsores de la felicidad.
Ponle un poco
de magia a la vida
quiérete y déjate querer.
© copyrigth | José Luis Vaquero


