A todos nos gustaría dejar huella de algún modo, en alguna medida, de alguna forma. Ser reconocidos «dejar huella» en algo proporciona una satisfacción que es difícil obtener por otros medios, pero sería fantástico y hermoso hacerlo sin pisar a nadie.
La mayor parte de la vida la enfrentamos en plena competencia, en el colegio, en el trabajo, en la familia, con los amigos. Entender que la vida, nuestra vida no siempre tiene que ser una competencia nos hará sentirnos y ver las cosas, los acontecimientos de nuestra vida de un modo muy diferente.
Encontrar el rezón el porqué nos hace sentir bien lo que hacemos, nuestras actividades, en nuestras relaciones personales, familiares y de trabajo conlleva una sensible bajada de stress y frustración al no tomarnos las cosas como una competencia.
Piénsalo, practícalo y si te parece me comparte y comenta la experiencia.
© copyright | José Luis Vaquero







