Es lo que sucede demasiado a menudo en las parejas, el o ella, no saben leer en el otro a pesar de quererse, no tener esa afinidad, esa cercanía, esa complicidad que es capaz de llegar a todos los rincones del otro, sin buscar, solo porque si, sin más.
Para conectar de verdad, para que ambos mundos no colisiones a pesar de necesitarse hace falta algo más… ser capaces de complementarse, no solo en lo físico también en lo emocional, compartir objetivos, constantemente ser capaz de enfatizar.
Ella siempre fue esa poesía que el no supo leer.. era de ciencias.
© copyrigth | José Luis Vaquero


