No te enojes porque algunos de tus amigos la piropean… ellos no son el enemigo
No te enfades por el compañero de trabajo que la invita a salir… él no es el enemigo
No sufras porque tu vecino le hace guiños… él no es el enemigo
No le des importancia porque un desconocido le envíe flores… él no es el enemigo
Cuídala bien porque el verdadero enemigo, está en ti, y aunque te duela eres tú.
Porque tú eres el único que puede decepcionarla, que puede hacerla daño, el único que puede fallarla, desilusionarla, porque valora más tu cariño, tu lealtad y respeto que nada más en su vida.
¿Sabes por qué? Porque ella vive de ti enamorada.
© copyright | José Luis Vaquero


