Use tanto la soledad que la oscuridad cubrió mi tiempo; ese tiempo que usaba para pensar en ti y al dejar de hacerlo brillo una luz en mí, con tanta fuerza que lleno mi universo interno, hasta atraparme su fuerza haciéndome creer en mí.
Y se fue tu recuerdo a un rincón donde aprendí, que el daño y el dolor que sufrí, son parte de la fuerza que hoy habita en mí.
Te agradezco tu huida, pues al hacerlo desgaste ese espacio que necesito, no solo para creer en mí, si no para rellenarlo de nuevo con alguien que, este dispuesto a vivir en mí.
© copyrigth | Jose luis Vaquero
