No quiero que te enamores de mí, ni siquiera que me ames. No quiero ser ni la luna, ni el sol para ti, mírame y no te enfades.
Me conformo con acurrucarme en ti, sentir… que puedo llegar a importarte. Parar el tiempo en el reloj, para de tu tiempo, poder llenarme.
El resto se lo dejare al universo por si me castiga o decide premiarme.
Que no te vendan la luna, quédate… con quien sea capaz, de digerir tus realidades, y que no tenga la necesidad de ser amable.
Si no te quieres quedar conmigo… déjame al menos que, durante un trayecto de tu vida te acompañe.
© copyright | José Luis Vaquero


