A veces no parece nada importante, pero damos tanto que nos olvidamos de nosotros mismos, sí sé que solo son una raza especial de personas sensibles y enfáticas, pero existen, los he visto deambular por la vida a pesar de estar llenas de rotos y heridas se mantienen de pie erguidas quizás porque no son conscientes de sus propias vidas.
Pero esa legión de seres humanos sensibles, cercanos, que son capaces de llorar por una imagen o romper a vociferar por el abuso de una tragedia constante, son las que me dan vida, son al grupo que quiero pertenecer el resto de mi vida.
Y es posible que no siempre podré alcanzar todo aquello que persigo, pero creo en mí y es todo lo que necesito para estar contigo…
© copyrigth | José Luis Vaquero








