Vivir en compañía es genial si se da como se tiene que dar; pero no le tengas miedo a estar solo, pues la soledad te enseña y aporta de la mejor forma, lo que nadie mejor te puede dar: seguridad.
Hay tantas formas diferentes de vivir y después de haber conocido el amor, después de amar a veces uno se queda con esa sensación errónea que no volverá a amar con la misma intensidad. Quizás por ello de un modo premeditado nos retiramos de lo social para vivir en armonía con nosotros mismos disfrutando de nuestra elegida soledad.
La soledad siendo elección, cura, protege, estimula, enriquece. Aunque cuando es impuesta como todo lo impuesto es negativa y descompone.
Pero siempre será nuestra elección, y cuando no lo es, busquémosle solución porque sólo se vive una vez, seamos consecuentes con nuestra propia vida y la responsabilidad con nosotros mismos, que es nuestro primer compromiso, de ser siempre que podamos felices.
© copyright | José Luis Vaquero







